El blog de José María Mateu

Innovación, Marketing, Personas

El blog de José María Mateu

La pegajosa presencia del pensamiento vertical

julio 29th, 2014 · No Comments · Ideas de negocio, Modelo de Negocio

¡Qué difícil resulta alejarse de la coherencia, de la pertinencia, de lo políticamente correcto! Y no es que repudiemos todas estas importantes y utilísimas cualidades. Pero en ocasiones es imprescindible alejarse de los terrenos conocidos, explorar territorios vírgenes. El progreso depende de ello. Ya lo dijo George Bernard Shaw: «Todo progreso depende de las personas no razonables».

La Teoría de le Dirección de Empresas, del Management, exige a los directivos y directivas, a las y los profesionales, cierto nivel de lo que hoy denominamos ambidestreza, esto es, la capacidad de explotar eficazmente los negocios en marcha al tiempo que se explora en busca de productos, procesos o tecnologías innovadoras. La explotación pasa por mejorar los procesos actualmente empleados haciéndolos más eficientes, pasa por buscar mejores proveedores, pasa por adaptar la oferta actual a los gustos cambiantes del mercado mediante nuevas variantes y ampliaciones de gama, y pasa por tanto y tantos cambios menores que, sumados, pueden suponer avances notables.

La exploración se enmarca por el contrario en el terreno de la innovación disruptiva, de la vigilancia tecnológica en busca de procedimientos de producción y servucción alejados de los actuales, de la configuración de nuevas propuestas de valor radicalmente diferentes a los actuales. Poniéndolo en los términos del viejo modelo del Boston Consulting Group se trata de incorporar estrellas al portfolio al tiempo que se ordeña la vaca. La vaca acabará muriendo, ya sea porque una tecnología disruptiva deje obsoleta la que estamos utilizando, o porque hasta los clientes que parecen más fieles acaben sucumbiendo al brillo de las nuevas ofertas. Lo más inteligente es asegurarse de que esa nueva tecnología o esa nueva oferta sea incorporada u ofrecida por nuestra propia empresa, y no por un competidor más avispado.

No es tarea fácil. Pocas empresas son capaces de hacerlo. Los piratas de Steve Jobs desarrollando el Macintosh que iba a dejar obsoletos los modelos anteriores de la propia Apple constituyen el ejemplo paradigmático. Lo paradójico es que los recursos para ese nuevo desarrollo salían precisamente de la explotación de los modelos antiguos a los que el nuevo iba a sustituir (cría cuervos).

Pero no es de eso de lo que quería hablar hoy, sino de la dificultad del propio trabajo de exploración en busca de ideas disruptivas. Lo hemos visto de nuevo en el trabajo desplegado recientemente en los talleres de innovación en modelos de negocio. Cuanta más experiencia en el sector, más predisposición a aferrarnos a los viejos modelos. El reto era buscar ideas rompedoras, nuevas formas de hacer las cosas, nuevas vías para llevarlas al mercado. Disponemos de herramientas especialmente diseñadas para encontrar ideas rupturistas (basadas en este caso en el pensamiento creativo). Tenemos el empeño y la motivación para trabajar en pos de esas nuevas ideas. Pero la coherencia y el espíritu crítico emergen implacables para reconducirnos al camino conocido, a la vía de la mejora incremental, a la nueva variante de lo que ya existía (al terreno conocido que nos lleve a diseñar una ratonera mejor).

Algunas ideas interesantes salieron, es cierto, que bien podrían dar lugar a una empresa innovadora. Pero probablemente haya que insistir con más vehemencia, y con perseverancia, para cambiar hábitos tan arraigados, y para hacer que esas nuevas ideas y otras que están por descubrir den lugar a empresas capaces de crecer y crear riqueza y los puestos de trabajo que tanto necesitamos. Al fin y al cabo, si las ideas brillantes (las del millón de dólares) emergieran con facilidad todos seríamos Einstein.

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Effectuation: otro elemento clave en el nuevo paradigma emprendedor

julio 12th, 2014 · No Comments · effectuation, Emprender, Estrategia, Futuro, Innovación

¿Cómo emprenden los emprendedores expertos? Esta es la pregunta que la investigadora Saras Sarasvathy se formuló hace unos años y, para responderla analizó la forma en que estos emprendedores expertos (serial entrepreneurs) afrontan la incertidumbre que envuelve al hecho emprendedor. Las conclusiones de su estudio resultan especialmente reveladoras, y su modelo explicativo es capaz de integrar la mayor parte de los elementos propuestos en el nuevo paradigma emprendedor.

Sarasvathy afirma que los emprendedores experimentados siguen preferentemente una lógica effectual en su comportamiento emprendedor. Se trata de una lógica opuesta a la, más común, lógica causal. La lógica causal parte de unos objetivos y busca los medios para alcanzarlos. El proceso emprendedor tradicional encajaría en esa lógica causal. Partiendo de una oportunidad vislumbrada (existente), traza un plan y busca los medios para acometer ese plan. La rigidez de esta lógica es palpable. Los fines son los definidos de antemano y los medios son los que esos fines permiten movilizar.

La lógica effectual parte, por el contrario, de los medios disponibles, y escoge aquellos fines que pueden ser alcanzados con esos medios. Las decisiones del proceso effectual están más condicionadas por los medios disponibles que por los fines iniciales, y por lo que el emprendedor o emprendedores están dispuestos a perder que por lo que esperan ganar.

En esta lógica el proceso vuelve a ser el foco, dado que en ese proceso se activan círculos virtuosos que aumentarán los medios disponibles, preferentemente por la vía de interactuar con otros (la network del emprendedor). Aquellos que se suman al proyecto no sólo aportan medios, sino que añaden su impronta en forma de nuevos fines, es decir, haciendo evolucionar los fines iniciales del proyecto hacia unos fines negociados entre antiguos y nuevos implicados en el proyecto. La búsqueda de socios, a partir de clientes iniciales o colaboradores de todo tipo, se prioriza frente a la toma en consideración de la posible competencia.

La lógica effectual descubierta por Sarasvathy no pretende negar la conveniencia y utilidad de la lógica causal en según qué momentos o circunstancias, pero en una situación de gran incertidumbre e isotropía, como la que rodea al emprendedor, la primera (effectual) producirá mejores resultados que la segunda (causal).

El modelo effectual activa en esencia dos procesos (círculos virtuosos) que van ajustando progresivamente medios y fines y que a la postre adquieren un enorme potencial capaz de hacer emerger un proyecto emprendedor más sólido. La flexibilidad en los fines permite añadir nuevos colaboradores al proyecto, que aportan a su vez nuevos medios. Hay así más probabilidades de que el proyecto avance que en el proceso emprendedor tradicional.

La nueva lógica effectual descubierta por Sarasvathy representa sin duda un cambio paradigmático en la forma en que entendemos el emprendimiento. El futuro de la iniciativa emprendedora va a tener mucho que ver con lo effectual. Se trata de otro recurso conceptual que facilita la viabilidad de los nuevos proyectos emprendedores.

Effectuation

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Talleres de Innovación en Modelos de Negocio

mayo 30th, 2014 · No Comments · BMI, Ideas de negocio, Innovación, Modelo de Negocio

Imagen promocion“Una empresa tiene tanto que ganar desarrollando un innovador modelo de negocio nuevo como desarrollando una innovadora nueva tecnología” (Henry Chesbrough). De hecho, un estudio del Boston Consulting Group demostró que, aunque las rentabilidades de las empresas que innovaban en productos y procesos superaban el promedio de sus sectores, aquellas que innovaban en modelos de negocio multiplicaban por cuatro esa «sobrerentabilidad».

Introducir la innovación en modelos de negocio en nuestras organizaciones debería ser por ello un lugar común o, al menos en el grado de tentativa. Es claro, no obstante que esta forma de innovación no está, ni mucho menos, interiorizada en nuestros esquemas habituales de pensamiento y acción.

La verdadera innovación en modelos de negocio no es fácil de practicar, pero visto el éxito de las empresas que la practican, quizás compense el esfuerzo. De manera que deberíamos comenzar a planteárnosla.

La innovación en modelos de negocio consiste en la reinvención de varios elementos del modelo para crear y/o ofrecer valor de una manera distinta. Es importante destacar en esta definición el carácter significativo de los cambios, el salto cualitativo que suponen. Por un lado se habla de ‘reinvención’, no de simple mejora. Se habla de ‘varios elementos’ del modelo y de ‘una manera distinta’ de crear y/o ofrecer valor (sin estos requisitos podríamos hablar de innovación, pero no de innovación en el modelo de negocio).

Es este salto cualitativo, el cambio significativo en los elementos del modelo, lo que hace especialmente difícil esta forma de innovación y ahuyenta a muchos potenciales interesados. El ser humano huye por naturaleza de los cambios significativos que le alejan de su zona de confort. Los directivos en particular son especialmente reacios a cambios que, aun pudiendo acarrear mejoras sustanciales, requieren la introducción de procesos de cambio que no se controlan en su totalidad (y que podrían tener incluso implicaciones negativas en sus carreras).

La buena noticia es que la innovación se puede proyectar en principio en el papel, y pasar a implementarla sólo cuando el papel sugiere expectativas exitosas y riesgos limitados.

Los procedimientos que estamos diseñando para encontrar nuevos modelos de negocio prometedores, y para evaluar su potencial, permiten depositar nuevas y esperanzadoras expectativas en hacer trabajar en nuestro favor la innovación en modelos de negocio.

Los Talleres de Innovación en Modelos de Negocio son una manera excelente de conocer estos procedimientos. Los Talleres comienzan por conocer en profundidad el concepto Modelo de negocio y entender a través de ejemplos conocidos por qué las expectativas de este tipo de innovación con tan altas como dicen Chesbrough y otros muchos autores. Los Talleres continúan con el repaso a algunos modelos de negocio que han funcionado en determinados sectores, lo que abre la posibilidad de aplicar esos modelos a sectores en los que todavía no se han aplicado (low-cost, freemium, long tail, cebo y anzuelo,…).

Pero el verdadero potencial de la Innovación en Modelos de Negocio viene de la posibilidad de inventar un modelo de negocio completamente nuevo, un modelo de negocio capaz de «reconfigurar industrias enteras y redistribuir valor por miles de millones dólares» (parafraseando a Johnson, Christensen y Kagermann). Para ello, en el curso de los Talleres de Innovación en Modelos de Negocio, presentamos herramientas con las que ‘pensar’ de manera innovadora, herramientas que se ponen en práctica en ejercicios de aplicación en grupo.

Los talleres concluyen con la presentación de una novedosa herramienta de evaluación de modelos de negocio, una herramienta dirigida a estimar el potencial de los nuevos modelos de negocio, y poder juzgar a así la conveniencia de invertir en su puesta en marcha.

Este vídeo puede serte también de utilidad: https://www.youtube.com/watch?v=xlt3Jy7XbJw.

Este es el calendario de Talleres. Apúntate al que mejor se ajuste a tus intereses. ¡Ah!, y si haces constar mi invitación, podrás asistir gratis. Nos vemos.

Agenda de Talleres:

El horario es el mismo para todos, de 11h. a 14h. y de 15h.30′ a 18h.30′.

 

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Evaluación ex-ante de modelos de negocio

mayo 16th, 2014 · No Comments · BMI, Emprender, Ideas de negocio, Innovación, Modelo de Negocio

Todos nos maravillamos de la eficacia demostrada por algunos modelos de negocio, de esos que se han demostrado exitosos. La evaluación de modelos de negocio en base a los resultados de la empresa que los ha implementado tiene su utilidad, pero lo que realmente nos interesaría es evaluar la potencialidad de un modelos de negocio antes de implementarlo. Esto nos permitiría por ejemplo comparar dos potenciales modelos y escoger el más prometedor.

Si somos capaces de generar prometedores modelos de negocio, el paso siguiente sería el avaluarlos, y priorizar su aplicación. La cuestión es pues: ¿cómo evaluar modelos de negocio totalmente nuevos, es decir, no implementados? Es un problema hacia cuya resolución apenas hemos avanzado. Muchos emprendedores ni se lo plantean porque se limitan a contemplar un único modelo de negocio copiado de algún competidor que tuvo éxito o el modelo habitual en el sector.

Para realizar la evaluación algunos autores proponen analizar indicadores como la novedad, la eficiencia o las dificultades de cambio de proveedor que el modelo implica.

El profesor de la Universidad de California David J. Teece propone una serie de cuestiones que sí podrían ser útiles a la hora de evaluar modelos de negocio teóricos o tentativos. La relación es la siguiente:

  • ¿Cómo lleva el producto o servicio utilidad al consumidor? ¿Cómo será usado? ¿Están los complementos necesarios para su uso disponibles a un precio deseable?
  • ¿Qué valoran los clientes en realidad y cómo satisfará el producto/servicio sus necesidades? ¿Qué pagaría el cliente por recibir ese valor?
  • ¿Cómo es de grande el mercado? ¿Es capaz el producto/servicio de atender un mercado masivo?
  • ¿Hay ofertas alternativas en el mercado? ¿Cómo es nuestra oferta de superior a ellas?
  • ¿En qué fase del ciclo está la industria? ¿Ha emergido un diseño dominante?
  • ¿Cuáles son las estructuras contractuales necesarias para combinar las actividades que son necesarias para entregar valor al cliente?
  • ¿Cuánto costará proveer el producto/servicio? ¿Cómo se comportarán esos costes cuando cambien el volumen y otros factores?
  • ¿Cuál es la naturaleza del régimen de apropiación de valor? ¿Cómo podemos mantener a los competidores a distancia?

Las respuestas a estas preguntas suponen en la práctica una evaluación del modelo de negocio, una estimación de la potencialidad de su implantación o, cuanto menos, una orientación de la bondad del modelo. No cabe duda de que un modelo de negocio que aporte respuestas positivas a todas o casi todas las preguntas anteriores se postulará como un modelo valioso.

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Nuevos retos de la Innovación en Modelos de Negocio

abril 7th, 2014 · No Comments · BMI, Estrategia, Futuro

El concepto modelo de negocio viene recibiendo un creciente interés a lo largo de los últimos años. ¿Por qué este interés? En primer lugar, la aparición de modelos de negocio nuevos ha sido considerada como fenómeno explicativo del éxito incontestable de un buen número de empresas de notable reconocimiento mundial. De hecho, la aparición de nuevos modelos de negocio lleva incluso a la creación de nuevas industrias, y a la redistribución de valor de miles de millones euros. En segundo lugar porque las expectativas depositadas en el concepto son todavía mayores. Como indica Henry Chesbrough, padre la de la Innovación Abierta, “una empresa tiene tanto que ganar desarrollando un innovador modelo de negocio nuevo como desarrollando una innovadora nueva tecnología”.

Pero, para los no iniciados, respondamos antes a la pregunta: ¿qué es un Modelo de Negocio? Joan Magretta considera los modelos de negocio como “historias que cuentan cómo trabajan las empresas”, y apuntilla “un buen modelo de negocio responde a las viejas preguntas de Peter Drucker: ¿quién es el cliente? y ¿qué valora el cliente? y contesta también a las cuestiones fundamentales que los directivos deben hacerse: ¿cómo hacemos dinero en este negocio?, ¿cuál es la lógica económica subyacente que explica cómo podemos ofrecer valor a un coste apropiado?”.

Otros autores definen el Modelo de Negocio a partir de los elementos que los componen. Así, el popular Modelo de Osterwalder lo concreta en nueve componentes, a saber: propuesta de valor, segmentos de clientes, canales, relación con los clientes, socios clave, actividades clave, recursos clave, estructura de costes y flujo de ingresos.

En cualquier caso, el verdadero potencial del concepto radica en el descubrimiento y adopción de nuevos modelos de negocio, es decir, en la Innovación en Modelos de Negocio.

¿Qué es la innovación en modelos de negocio? ¿Cuándo un modelo de negocio es nuevo? Los consultores del Boston Consulting Group, apoyándose en la definición del Modelo de Negocio a partir de los elementos del modelo, afirman: “la innovación se convierte en Innovación en Modelos de Negocio cuando dos o más elementos del modelo son reinventados para ofrecer valor de una nueva manera”. Esta definición podría ser simplificadora en exceso, pero lo cierto es que gran parte de las innovaciones reconocidas como innovaciones en modelos de negocio por diversos autores se han mostrado claramente disruptivas, conllevando cambios notables en alguno de los elementos del modelo y en general modificaciones en varios de ellos.

En el momento actual, los profesionales que quieran estar en vanguardia se enfrentan a un doble reto. El primero de estos retos es el de generar nuevos y potentes modelos de negocio con los que reestructurar los sectores en los que trabajan. Un reto ambicioso sin duda. La buena noticia es que cada vez disponemos de más y mejores herramientas para la generación de nuevos modelos de negocio.

El segundo reto es consecuencia del logro del anterior. En la medida en que tengamos éxito en la tarea de generar nuevos y variados modelos de negocio, será necesario escoger entre ellos el más prometedor, dado que difícilmente tendremos recursos para poner más de uno en marcha. Surge por ello la necesidad de desarrollar herramientas con las que evaluar el potencial de los nuevos modelos de negocio.

En estos retos estamos trabajando ya en el curso de los Talleres de Innovación en Modelos de Negocio, con la convicción de que surgirán de ese trabajo fuentes poderosas de competitividad.

(Nota.- Ver próximas convocatorias en http://mateu.blogs.upv.es/proximos-eventos/)

 

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Del descubrimiento de oportunidades a la creación de mercados

marzo 3rd, 2014 · No Comments · Emprender, Ideas de negocio, Innovación

Tradicionalmente concebimos al emprendedor como un individuo capaz de descubrir y aprovechar oportunidades.

El origen de esa oportunidad puede ser diverso. Puede estar en la aparición de una nueva tecnología, en los cambios de la normativa legal, en nuevos gustos o preferencias de los consumidores o en nuevos modos de organizar la producción (serían los cuatro ámbitos ya identificados por el economista austríaco Schumpeter. Es la suya una perspectiva muy basada en la innovación, pero el origen de la oportunidad puede ser más prosaico. Pensemos por ejemplo en la oportunidad de alquilar un local recién desocupado en un área comercial de moda.

En cualquier caso, esta concepción del emprendedor como alguien capaz de descubrir y aprovechar oportunidades es la que ha prevalecido a lo largo de los años. Lo que quiero hacer ver aquí es que en esta concepción del hecho emprendedor la oportunidad se erige como el germen y la condición necesaria para la emergencia de toda acción emprendedora.

Frente a esta visión de la oportunidad como origen de la acción emprendedora, cobra relevancia en los últimos tiempos la visión de que la oportunidad puede ser en realidad la consecuencia de la acción emprendedora, más que su origen. En la práctica, esta nueva perspectiva supone admitir que las oportunidades, o algunas de ellas, más que existir son en realidad creadas como resultado de la acción emprendedora.

Esta nueva perspectiva implica un gran cambio conceptual que afecta a muchas de las ideas establecidas hasta ahora en el ámbito de la iniciativa emprendedora, y que abre en la práctica una prometedora línea de pensamiento, la Teoría de la Creación de Oportunidades, como alternativa/complemento a la Teoría del Descubrimiento de Oportunidades.

La trascendencia que se le atribuye a esta nueva Teoría bien merece un par de reflexiones adicionales.

En primer lugar, al admitir la posibilidad de crear oportunidades situamos el foco de la acción emprendedora en el propio proceso de creación. La oportunidad no es ya algo existente que hay que descubrir, sino algo que hay que construir. No estamos pues trabajando con un mero proceso de exploración, sino con uno de exploración, diseño y construcción que implica la aplicación de trabajo creativo y en el que la voluntad y recursos del actor (el emprendedor) cobran relevancia.

En segundo lugar, deberemos considerar que el proceso ha creado realmente una oportunidad si en su desarrollo es capaz de hacer emerger un nuevo mercado. En esencia es la acción del emprendedor la que crea el mercado. Como decía Paul Geroski «un mercado existe cuando alguien es capaz de soñar en un conjunto de necesidades que pueden ser atendidas de manera rentable».

Son ideas inspiradoras, al menos para los que nos interesamos por el mundo emprendedor.

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Viejas carencias del ecosistema emprendedor español

febrero 17th, 2014 · No Comments · Emprender, Internacionalización

No por repetir mucho los hechos éstos pierden gravedad.

El Global Entrepreneurship Monitor de 2013 vuelve a poner negro sobre blanco las viejas carencias del ecosistema emprendedor español.

Ahí van algunos datos para la reflexión:

  • La tasa emprendedora total sigue siendo de las más bajas del mundo (de hecho sólo superior a la de 6 de los 99 países de la muestra). Sólo uno de cada 20 españoles estaba involucrado en actividades emprendedoras.
  • De los españoles involucrados en iniciativas emprendedoras el porcentaje de los que emprenden por necesidad es casi la misma que la de los que lo hacen por oportunidad. En los otros países con tasas de emprendimiento bajas el balance está claramente sesgado a favor de estos últimos (excepto Italia, en que el balance está también equilibrado, como ocurre en España).
  • La percepción de oportunidades en el entorno sólo está presente en el 16% de los españoles entrevistados. En esta variable estamos sólo por delante de 3 de los 99 países de la muestra (Grecia, Japón y Corea del Sur).
  • El porcentaje de iniciativas emprendedoras que presentan una orientación internacional desde las primeras etapas de su desarrollo (nacidas globales) es en nuestro país del 9%, lo que nos sitúa también en el pelotón de cola (sólo 15 de los 99 países están tras el nuestro).

Se trata de las mismas carencias mostradas por el GEM en anteriores ediciones, y su pertinacia debería hacernos reflexionar acerca de qué estamos haciendo para combatirlas.

A riesgo de clamar en el desierto, me atrevo a recordar lo obvio, a proponer algunas acciones que habría que activar o intensificar:

  • las destinadas a estimular la iniciativa emprendedora y combatir las actitudes pasivas, especialmente entre nuestros jóvenes,
  • las destinadas a mejorar las habilidades para identificar oportunidades y adoptar actitudes proactivas de aprovechamiento de las mismas,
  • las destinadas a reforzar una perspectiva más global del mundo en que vivimos y debemos trabajar y competir (aprendizaje de idiomas; viajes, convivencia y colaboración con personas de otros países, conocimiento intercultural,…).

No es difícil observar que en estas direcciones se podría hacer mucho más de lo que se está haciendo, tanto a nivel colectivo como individual. De ahí la pertinacia de los datos, y de los hechos que describen.

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6 razones de peso por las que los emprendedores deben asumir tareas comerciales

diciembre 14th, 2013 · 1 Comment · Emprender, Marketing y Ventas

  • Porque en los difíciles mercados actuales la acción comercial representa la savia que da vida a todas las áreas de la empresa, convirtiéndose en el factor clave en la supervivencia y crecimiento de la empresa. No hay dinero como el de los clientes.
  • Porque los clientes son la fuente del conocimiento más relevante para el éxito de la empresa y el contacto con ellos es la mejor forma de acceder a ese conocimiento. Una entrevista de ventas es la mejor formación para un emprendedor.
  • Porque las ventas son demasiado importantes para dejarlas en manos de personas con menor perspectiva de la globalidad, menor capacidad de decisión y/o menor compromiso con los resultados de la empresa. Delegue todo menos las claves de su futuro.
  • Porque el contacto cliente-proveedor en un contexto de venta consultiva es una forma natural de establecer relaciones profesionales/personales enriquecedoras y capaces de hacer germinar iniciativas ambiciosas y prometedoras. Busque clientes honestamente y conseguirá clientes que no le abandonarán, porque más que clientes serán amigos.
  • Porque la empresa no puede triunfar hoy si no establece alrededor de ella una tupida red de conexiones muy diversas, y la acción comercial es la mejor forma de establecerlas. La medida de sus expectativas de éxito es el tamaño de su red.
  • Porque la experiencia demuestra que las iniciativas empresariales de éxito acaban siendo aquellas, y solo aquellas, en las que el emprendedor o emprendedores asumen papeles relevantes en la acción comercial. Mejor aprender de los errores de otros que de los propios.

Para más información sobre estos temas, consulte las entradas de la categoría Marketing y Ventas.

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Sobre la insoportable incertidumbre del espacio emprendedor

noviembre 4th, 2013 · No Comments · Emprender, Futuro

Resulta difícil para el emprendedor vislumbrar los escenarios de futuro a los que puede derivar su iniciativa empresarial. El peor de los casos puede resultar letal, porque a la pérdida del tiempo y los recursos invertidos se añadirán la pérdida de confianza de su entorno y hasta la animadversión de algunos de los que le apoyaron (en ocasiones familia y amigos). El mejor de los escenarios posibles, o al menos el mejor de los habitualmente contemplados por el emprendedor, incluye el éxito espectacular, fulgurante e incontestable. Es obvio que entre ambos escenarios extremos se extiende todo un mar de posibles situaciones intermedias.

Si además de pedir al emprendedor que vislumbre los posibles escenarios futuros le pedimos que estime la probabilidad de cada uno de ellos, en lugar de respuesta obtendremos probablemente un prolongado y perfecto silencio.

El futuro del emprendedor está presidido por eso que Knight llamaba la ‘verdadera incertidumbre’, una incertidumbre que va más allá del riesgo. Cuando caben diversos futuros pero uno tiene cierta idea de cuál es más probable y cuál menos la situación se puede expresar en términos de riesgo, algo más manejable que la verdadera incertidumbre descrita por Knight.

Pero la dificultad para prever el futuro no es más que una primera componente de la incertidumbre que planea sobre la mayor parte de las nuevas iniciativas empresariales. Un segundo factor es la incertidumbre sobre los fines. Cuando en el curso de acciones formativas para emprendedores pregunto a éstos sobre cuáles son sus objetivos al emprender, pocos de ellos parecen tener claro qué es lo que pretenden. Es lo que Sarasvathy llama ‘ambigüedad de fines’.

Y por último, un tercer factor de incertidumbre que envuelve la creación de nuevas empresas es la llamada ‘isotropía’ del espacio emprendedor, que es la indefinición sobre qué aspectos del entorno serán relevantes en el desarrollo de la iniciativa y cuáles no. Dicho de modo más práctico, el desconocimiento de qué aspectos de ese entorno deben ser tenidos en cuenta y cuáles no a la hora de tomar decisiones para llevar adelante la iniciativa empresarial.

Es claro que un espacio definido por estas tres dimensiones (verdadera incertidumbre, ambigüedad de fines e isotropía) no es el mejor caldo de cultivo para la planificación al uso.

Emerge por ello con fuerza la necesidad de utilizar lógicas menos mecanicistas que las empleadas hasta ahora, lógicas capaces de contemplar el hecho emprendedor en como un todo, y  a su vez como un proceso que se va conformando de manera progresiva, según el emprendedor avanza y empuja en mitad de la niebla, tomando decisiones que en ocasiones parecen únicamente basadas en su fe en la oportunidad.

El mundo futuro no es una profecía inexorable, es el resultado de la propia acción de emprendedores capaces de tomar decisiones en un mundo presente en el que lo único cierto es la incertidumbre. Cuanto mayor sea esta incertidumbre mayor será la utilidad de las nuevas metodologías a la hora de tomar esas decisiones (ver El aprendizaje como foco del proceso emprendedor y Metodología para el emprendimiento ligero). No seguirlas es correr un alto riesgo de encallar en la multitud de peligros que acechan al emprendedor desde la espesa niebla que le rodea.

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El nuevo paradigma emprendedor: La apropiación de valor en el nuevo paradigma

septiembre 12th, 2013 · No Comments · Emprender, Futuro, Modelo de Negocio

El nuevo paradigma emprendedor atribuye a la red de contactos del emprendedor un papel relevante en las tareas de creación de valor. Todo el proceso emprendedor, desde la propia generación de la innovación (innovación abierta) hasta la definición de la propuesta de valor al cliente (modelo de negocio) se configura de manera abierta, recabando la participación de perfiles de naturaleza muy variada (expertos en tecnologías complementarias, business angels, clientes,…).

Con una configuración tan abierta, es inevitable que asalten al emprendedor dudas sobre su capacidad de retener el valor creado, o, dicho de otra manera, sobre cuál va a ser el reparto final del valor creado. La pregunta que se suele formular es entonces: ¿cómo garantizar, en el nuevo paradigma, que el valor creado queda en manos de los que lo han generado y no se diluye entre competidores prestos a copiar la idea o el modelo del emprendedor?

Las fórmulas empleadas tradicionalmente para evitar que los competidores (o los colaboradores) se apropien indebidamente del valor creado han sido la protección legal de la propiedad intelectual (patentes) y la confidencialidad. Son dos vías que en los últimos tiempos, y especialmente en el ámbito de la creación de nuevas empresas, han mostrado sus carencias. Las patentes resultan una vía costosa, y no totalmente eficaz, que la mayoría de los emprendedores no puede permitirse. El emprendedor suele acogerse por ello a la vía de mantener las ideas en secreto el mayor tiempo posible, obligando para ello a firmar un acuerdo de confidencialidad a todos aquellos a los que pide ayuda, contrata, ofrece el producto, etc. En la medida en que el número de interlocutores crece, el esfuerzo por mantener en secreto el conocimiento deviene baldío.

Otros dos mecanismos de más reciente aparición pueden ayudar a retener el valor. En general porque se trata de dos mecanismos que se adaptan de manera más efectiva a los procesos en que se desenvuelve actualmente el emprendedor, y en particular porque sincronizan bien con los procesos desplegados bajo el marco del nuevo paradigma emprendedor.

El primero de ellos es el ‘time to market‘. En la medida en que el emprendedor sea ágil a la hora de llevar su propuesta al mercado, el margen de tiempo concedido a otros será menor. La filosofía de emprender ligero (lean startup) persigue precisamente agilizar los pasos del proceso emprendedor, acortando por tanto el ‘time to market‘. La sinergia está pues a la vista.

El segundo de los ‘nuevos’ mecanismos de apropiación del valor es la gestión de los llamados activos y capacidades complementarias. Por muy brillante que sea la innovación introducida por el emprendedor, convertir esa idea en un éxito en el mercado requiere de habilidades complementarias que escapan al ámbito tecnológico concreto en que se enmarca la innovación. Hablamos por ejemplo del dominio de otras tecnologías necesarias para ofrecer un  producto completo, o de habilidades para fabricar el producto a un precio ajustado, o de los conocimientos para la comercialización de productos innovadores.

Este segundo mecanismo para la apropiación del valor creado por la innovación (cuarto si contamos los dos clásicos) se adapta especialmente a la lógica de los procesos que configuran el nuevo paradigma emprendedor. Pensemos por ejemplo en un emprendedor capaz de extender el ciclo de aprendizaje rápido propuesto por el lean startup a los procesos de comercialización. El experimento diseñado alrededor del primer ‘mínimo producto viable’ puede ser llevado incluso al canal de distribución más prometedor, viendo cuál es la respuesta de este canal, y aprendiendo por tanto no sólo la respuesta del cliente, sino también la del potencial distribuidor.

La combinación de varios de estos mecanismos presenta unos efectos sinérgicos de extraordinario potencial. Pensemos por ejemplo en un emprendedor que consigue mantener la confidencialidad sobre lo que supone la esencia de su innovación, pero que abre al mismo tiempo y de manera rápida las actividades de comercialización a una red amplia de potenciales distribuidores y prescriptores, posicionándose como pionero en el mercado con las ventajas que ello supone.

Muchos emprendedores, pertrechados con ideas brillantes, se han visto adelantados por competidores más hábiles en el plano de la fabricación y/o la comercialización. Es hora de que los emprendedores se apliquen una dosis de humildad y comprendan que no tendrán éxito si no son capaces de allegar a su proyecto colaboradores necesarios en estos planos.

El nuevo paradigma emprendedor contempla mecanismos que pueden facilitar la activación de algunos de estos procesos de apropiación del valor creado.

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