El blog de José María Mateu

Innovación, Marketing, Personas

El blog de José María Mateu

Muchas ideas no generan, necesariamente, una buena idea

diciembre 5th, 2011 · No Comments · Emprender, Ideas de negocio, Innovación, Talento

Decía Linus Pauling que “la mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas”. No estoy seguro de que, en general, esto sea verdad. De ahí mi propuesta reflejada en el título de este artículo y los argumentos que siguen.

Aplicándolo al ámbito que me interesa, el de las ideas de negocio, veo recientemente muchas iniciativas empresariales basadas en ideas que, en mi opinión, tienen poco recorrido. Veo pocos proyectos empresariales de los que resuelven un problema importante, veo pocos proyectos de los que aportan una diferenciación poderosa a lo ya existente, veo poca innovación radical, veo poca innovación relevante. Muchas de las nuevas ideas que se postulan como base de un prometedor negocio parecen más bien lo que Scott Shane denominaría “una solución en busca de un problema”.

Puede que este orden de cosas no sea exclusivamente nuestro. Me sorprende también ver cómo en Reino Unido premian con miles de libras esterlinas un proyecto empresarial basado en producir y comercializar “un orinal mejor” (Pourty).

En conclusión, insisto, veo pocos proyectos basados en ideas poderosas, en ideas capaces de recorrer lo que Gary Locke, Secretario de Comercio en la Administración Obama, describe como “el difícil camino que va desde la start-up pura, en la que cuentas con diez innovadores, hacia un negocio estable que emplea a, digamos, mil personas”.

De ahí que la citada Administración Obama haya lanzado la iniciativa Startup América, con el objetivo de hacer crecer en número y tamaño las nuevas firmas “con alto potencial de crecimiento”. Y es que, como indica Kenneth Morse, las verdaderas creadoras de empleo en Norteamérica son las pocas nuevas empresas que son capaces de crecer hasta generar diez mil empleos en el transcurso de sus cinco primeros años de vida.

Volviendo al tema, diversas metodologías han sido propuestas para generar nuevas ideas. Todas ellas suelen partir de una fase inicial de generación de ideas en la que, dejando libre la imaginación en sesiones de brainstorming o similares, fluyen (se supone) un número amplio de ideas que luego serán analizadas y filtradas. Mi duda está precisamente en si esta forma de proceder garantiza la aparición de ideas valiosas, o si más bien es necesario complementar esa liberación con aspectos como un enfoque adecuado de la búsqueda, partir de un elevado background de los integrantes del grupo, de una extensa multidisciplinariedad en el mismo, de métodos más sofisticados de búsqueda (ver a este respecto el documento Pensamiento creativo), etc.

Vista la carencia de buenas ideas yo diría que habría que probar a mejorar el método, y no confiar sólo en la cantidad. Aunque, a lo peor tampoco es una buena idea.

 

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Apología del directivo eléctrico

noviembre 30th, 2011 · No Comments · Marketing y Ventas, Talento

Andrew Grove, el mítico CEO de Intel, proponía como parámetro para medir la labor de un directivo la suma de lo conseguido por los distintos miembros de su equipo. En mi opinión éste es el mejor indicador para evaluar cómo el directivo está haciendo su labor. Muchos directivos se empeñan en hacer ellos mismos el trabajo de sus colaboradores, en lugar de formarlos, prepararlos, y dirigirlos para maximizar sus resultados. Parecen ignorar lo obvio, esto es, que por muy eficaces que sean ellos mismos haciendo las tareas concretas nunca podrán hacer lo que un equipo bien engrasado de personas bien preparadas.

La obviedad anterior establece en realidad dos formas de dirigir un equipo de profesionales en una empresa. Lluís Navarro los llama el Jefe Gas y el Jefe Eléctrico. El Jefe Gas es el que dirige con órdenes concretas sobre lo que se ha de hacer en cada momento. Cuando el Jefe Gas deja de dar órdenes (cuando apagamos el gas) los resultados desaparecen (el agua deja de hervir). El Jefe Eléctrico es el que, por el contrario, dedica tiempo a explicar cuál es el objetivo perseguido, qué se espera del colaborador. El colaborador entiende qué es lo que se espera de él y puede actuar en consecuencia, aunque el jefe no esté junto a él dándole instrucciones concretas y continuadas (el agua sigue hirviendo tiempo después de apagado el hornillo).

A menudo recomiendo a clientes y alumnos libros de gestión que les pueden resultar útiles para su mejora personal y la de sus organizaciones. Se han escrito multitud de libros recomendables sobre Estrategia, Marketing, o Ventas. Menos son sin embargo los enfocados a la Dirección Comercial que merezcan ser recomendados. Es por ello doblemente bienvenida la edición de Dirigir no es sólo mandar… Es el momento de hacer hacer, libro escrito por Lluís Navarro junto a algunos de sus colaboradores.

Lluís, con el que tengo la satisfacción de coincidir en el Claustro de Profesores de Action Learning y al que considero un maestro además de amigo, ha construido a lo largo de su ya dilatada trayectoria profesional un discurso sólido y eficaz para enseñar y ayudar a todo aquel que tenga responsabilidades en el área comercial. Su Dirección Participativa Por Objetivos (DPPO) se ha ido convirtiendo a lo largo de los años en un Modelo robusto, en una eficaz herramienta de dirección. Su integración con un Sistema de Remuneración Eficaz, variable y variador, constituye un sistema de dirección de tal potencial que no entiendo cómo no está ya implantado o implantándose en todas las empresas. En cualquier caso, ahora hay menos excusa para no hacerlo, porque el libro lo describe con detalle y añade algunos casos ilustrativos.

Aunque en la presentación del libro lo describieron como un Manual, creo que el planteamiento va más allá, porque lejos de rehuir los debates en torno a las formas de dirigir, los argumenta con solvencia y mucho sentido común en una prosa atractiva.

En resumen, una lectura imprescindible para todos aquellos que tengan la difícil tarea de dirigir. Mi felicitación a Lluís y su equipo, y mis palabras de ánimo para que sigan siendo faro para los que escogimos esa difícil pero a la vez gratificante tarea.

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A los emprendedores no les gusta vender

noviembre 19th, 2011 · No Comments · Emprender, Marketing y Ventas

En mis clases suelo hacer referencia a Sid Friedman, un vendedor que en cierta ocasión se coló en la lista Forbes de los que más dinero ganaban en Estados Unidos (aquel año coincidió en la lista con Michael Jordan, Tom Clancy, Arnold Schwarzenegger y Ralph Lauren entre otros). Mi objetivo es hacer ver el valor que la venta genera. He de reconocer que no siempre consigo este pedagógico objetivo.

En la misma línea cabría recordar las palabras de Keneth Morse, a las que ya me referí en un post anterior (La clave no está en la tecnología, está en las ventas). Tampoco las recomendaciones de alguien que ha sido capaz de crear varias empresas que facturan miles de millones de dólares parecen impresionar a los emprendedores. La venta parece condenada a ser la tarea más desatendida de las nuevas empresas innovadoras y de base tecnológica.

Y es que a los emprendedores no les gusta vender. A los emprendedores les gusta inventar, les gusta concebir nuevos productos, materializar nuevas ideas, investigar (en el caso de emprendedores científicos),… pero no les gusta vender. A menudo confían la suerte de su aventura empresarial a la excelencia de su idea o producto, que seguro atraerá a legiones de potenciales clientes sin siquiera habérselo mostrado. Es una estrategia condenada en general al fracaso, porque los potenciales clientes están hoy acostumbrados a que vayan a venderles, no a ir a comprar.

Para resolver esta limitación, el emprendedor dispone de dos grandes opciones. La primera es incorporar personal comercial a su equipo, ya sea como socio, como personal laboral, a través de una empresa subcontratada,… No debería ignorar en esta opción lo que implica constituir un equipo, motivarlo, y prepararse en consecuencia para esta difícil tarea.

La otra opción es prepararse él mismo, o ella misma, para asumir la acción comercial, aprendiendo lo mucho que hoy hay que conocer para vender con éxito. Es decir, debería formarse para desarrollar sus habilidades comerciales.

Como en tantas otras facetas de la vida y el trabajo, la tercera opción (no hacer nada) está totalmente desaconsejada.

Desarrollar las habilidades comerciales puede ser muy conveniente, aun en el caso de optar porque vendan otros. El camino del emprendedor está sembrado de oportunidades en las que sacar partido a esas habilidades comerciales, si se tienen: conseguir un crédito, camelar a un socio, seducir a un posible comercial pagándole poco,…

Para cambiar la actitud hacia la venta puede ser útil pensar que la venta no la entendemos hoy como un ejercicio de embaucar al potencial cliente, sino como una pieza más en el proceso de satisfacer las necesidades del cliente. El nuevo paradigma de ventas (la Venta Consultiva) establece un nuevo terreno de juego en el que cualquiera puede sentirse hoy cómodo.

¡Quién sabe!, quizás en breve el título de este post quede obsoleto y los emprendedores empiecen a disfrutar vendiendo. Sus proyectos se lo agradecerán haciéndoles más ricos, y yo lo relataré en un nuevo post del que ya tengo el título: Los emprendedores y el Efecto Sid Friedman. ¡Ojalá!

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NOTA.- Dos propuestas para empezar a formarse en este renovado mundo comercial:

1)      Leer El retorno del vendedor, artículo que publiqué hace más de dos años y que en mi opinión describe con suficiente detalle este nuevo paradigma.

2)      Si estáis en el ámbito de Valencia, apuntaos al curso bonificado: 100 ideas prácticas para mejorar los resultados comerciales, que impartiré en Diciembre en Campoamor Business School.

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Tras las huellas del emprendedor simbiótico

noviembre 3rd, 2011 · No Comments · Emprender, Talento

Está el emprendedor Bacterio, tan entusiasmado con su invento que no puede ver más allá. ¡No le hables de clientes! Estos vendrán a millones fascinados por las maravillas de su invención.

Una variante del emprendedor Bacterio, corregida y aumentada, es el emprendedor Gollum, obsesionado con que nadie le copie “su tesoro”. Es consciente de que necesita dinero para financiar su empresa, pero pide un acto de fe a los inversores, porque si muestra su hallazgo se lo robarán.

Otro perfil muy frecuente es el emprendedor Llanero Solitario. No puede contar con un equipo que complemente sus carencias porque o bien no confía en nadie, o bien no tienes carencias (o eso piensa él).

Para tener éxito la nueva empresa tiene que estar basada en una idea innovadora, diferente a lo que existe, y hasta cierto punto ambiciosa. Ponerla en marcha no es tarea de solitarios o de personas incapaces de compartir o de conocer sus limitaciones. El nuevo proyecto necesitará del dinero de otros, ya sean clientes o inversores o ambos, y requerirá también del talento de otros, ya sean colaboradores puntuales, o empleados o socios con carácter de permanencia. El emprendedor para triunfar tiene que tener más de bróker que de cualquier otra cosa. Tiene que ser capaz de allegar todo tipo de recursos al proyecto, de seducir a los que los tienen, de negociar con ellos para que los aporten a un coste razonable. Veámoslo con algo más de detalle.

El emprendedor de éxito es un creador de sinergias, un animal simbiótico, y como todo animal simbiótico debe ser capaz de valorar adecuadamente lo que otros tienen y pueden aportar al proyecto, y de valorar en su justa medida lo que él aporta. La empatía y la humildad son pues actitudes irrenunciables. Sólo con ellas podrá cerrar acuerdos que permitan que su proyecto emerja.

El emprendedor de éxito es un buscador de recursos y oportunidades con los que alimentar su proyecto. Pocos emprendedores reúnen en sí mismos todo lo que necesitan: ideas, talento para convertir la idea en producto, habilidades para crear un mercado para él, prudencia para administrar lo conseguido,…

El emprendedor de éxito es un negociador incansable, un malabarista siempre capaz de añadir una nueva bola a las que está haciendo rodar por encima de su cabeza, de manera que todo encaje, de forma que todo fluya.

El emprendedor de éxito es un emprendedor simbiótico. No hay otros caminos.

 

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La clave no está en la tecnología, está en las ventas

octubre 27th, 2011 · No Comments · EBT, Emprender, Estrategia, spin-off

Tuve oportunidad de seguir el Workshop organizado por Bioval y conducido por Ken Morse, el antiguo director del Entrepreneurship Center del MIT (Massachusetts Institute of Technology). No dijo cosas especialmente nuevas, pero sí cosas que siguen sonando extrañas en según qué ambientes, y en particular en aquellos en que predominan los científicos e investigadores.

¡Cuántas spin-off aumentarían sus posibilidades de éxito si hicieran algo de caso a las sabias palabras de Morse! Al fin y al cabo su conocimiento está basado en el éxito no sólo de muchas empresas que han pasado o se han creado en el MIT, sino también en sus propias experiencias emprendedoras. “Científicos e investigadores, no penséis que la gente de ventas es menos importante que vosotros”, por ejemplo.

Para desarrollar y consolidar las nuevas empresas de base tecnológica, y/o basadas en la investigación es necesario combatir ciertas actitudes personales que bloquean el avance. Es necesaria cierta dosis de humildad, la justa para reconocer que uno no tiene todo lo que es necesario para llevar adelante el proyecto emprendedor, y para valorar adecuadamente el esfuerzo que hacen otros para poner a nuestra disposición aquellos recursos que nos faltan. De lo contrario será imposible llevar a término las necesarias negociaciones para allegar al proyecto todos los recursos necesarios.

La humildad no está reñida con la ambición, también imprescindible.

En el entorno actual hay que pensar de manera global desde el principio. Los mejores recursos, los mejores clientes, el dinero necesario puede no encontrarse en el vecindario más próximo. Si nos limitamos al ámbito local estaremos compitiendo en desiguales condiciones frente a las compañías nacidas globales (born global companies).

En opinión de Ken Morse “el dinero vendrá si hay buenos proyectos”. Eso sí, hay que asegurarse de que el dinero trabaje para el proyecto, y no el proyecto para el dinero.

Continuando con la búsqueda de financiación, sin duda uno de los temas que más agobia a los emprendedores, Morse avisa de que los inversores apuestan cada vez más fijándose en las personas. El Plan de Negocio tiene su utilidad a la hora de comprobar la consistencia de lo que se pretende hacer, pero no es una referencia importante para el inversor, al menos en Estados Unidos.

En cualquier caso, este cofundador de seis empresas de alta tecnología es un convencido de que “el mejor lugar para obtener dinero para empezar una empresa son los clientes. Ellos te dirán lo que quieren, harás el producto adecuado porque te darán las especificaciones, quieren que tengas éxito porque quieren la solución a su problema. No hay conflicto, no están en tu consejo de administración, sólo trabajan contigo construyendo el producto que necesitas. Pueden ayudar con el marketing porque si lo haces bien se lo dirán a otros. El dinero del cliente es el mejor”. A este respecto os recomiendo el documento De la motivación del investigador a la visión de negocio.

Kenneth Morse demostró además un conocimiento profundo de la idiosincrasia española, criticó nuestro individualismo y planteó que conseguir dinero de los clientes es un verdadero reto para nosotros.

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Nuevas asociaciones entre emprendedores e ideas de negocio

octubre 22nd, 2011 · No Comments · BMI, Emprender, Modelo de Negocio

Me viene a la cabeza cierto anuncio de televisión que preguntaba ¿se imagina un yóquey sin caballo? La imagen mostraba un yóquey perfectamente ataviado y en posición de galopar montado sobre un potro de madera. Me ha evocado esta imagen lo acostumbrados que estamos a ver al emprendedor y su idea de negocio indisolublemente asociados. De hecho, en el Modelo de predisposición emprendedora que desarrollé allá por el año 2000 para el libro Historias de emprendedores, mostraba la idea de negocio como catalizador, como detonante de la acción emprendedora (ver El perfil humano del emprendedor). Es la idea concreta la que moviliza el talante emprendedor.

La crisis de los últimos tiempos ha hecho emerger sin embargo ciertas actitudes emprendedoras que cabría encuadrar en el epígrafe de emprender por necesidad más que en el de emprender por convicción (siguiendo la nomenclatura del Global Entrepreneurship Monitor).

La buena noticia es que estos emprendedores por necesidad (porque no encuentran un puesto de trabajo acorde a sus capacidades y/o necesidades) suelen tener un mayor rango de recursos para emprender. No hablamos sólo de recursos económicos, sino de conocimientos y habilidades en distintos ámbitos. Es éste un factor del que nos podemos beneficiar como sociedad (no hay mal que por bien no venga, dice el refrán). A lo mejor hasta gana en calidad el perfil medio del emprendedor español. Me permito recordar a este respecto la frase con la que cerraba un artículo que publiqué en la revista Iniciativa emprendedora hace unos años: “…podríamos concluir que, por término medio, los que emprenden no son siempre los que deberían emprender y los que deberían emprender no son exactamente los que emprenden”. La frase hacía alusión al resultado de una investigación que mostraba cómo las personas menos reflexivas eran los más predispuestos a emprender, dado que la reflexión puede ser muy útil para el éxito del proyecto emprendido.

Pero volviendo al origen del post, para que este perfil emergente de emprendedor germine, tendrá que identificar una idea prometedora. Es probablemente este ámbito, el de las buenas ideas de negocio, en el que andamos más escasos, y en el que habría que trabajar.

Hemos configurado un buen ecosistema de apoyo al emprendedor, siempre que éste ya tenga una idea de negocio, pero tenemos menos herramientas a la hora de generar nuevas ideas. No es fácil de hecho generar ideas de negocio con potencial. Si uno busca en Internet “nuevas ideas de negocio” puede llegar a desmoralizarse con la calidad de las propuestas recogidas en los más de 22 millones de resultados de la búsqueda. Millones de ideas trilladas del tipo una ratonera mejor que no aportan nada diferencial y que por supuesto están abocadas a la pelea en sangrientos océanos rojos (ver Implicaciones de los nuevos modelos de negocio en empresas menos innovadoras).

Encontrar ideas de negocio poderosas requiere algo más de esfuerzo y algo más de background. El camino de grandeza del emprendedor (empleando la terminología de Justo Nieto que tanto me gusta), alejado de los caminos por todos conocidos, comienza en el momento de buscar una idea de negocio que verdaderamente valga la pena, que no nos condene de entrada a la irrelevancia.

Veo con alegría la última iniciativa de los CEEIs, en el marco de emprendeplus, consistente en crear un banco de ideas de negocio, otro de tendencias y un tercero de modelos de negocio. Ojalá entre todos podamos darle continuidad a esta iniciativa. Yo ya he aportado mi granito de arena con un nuevo modelo de negocio, y pretendo aportar otro dando difusión a la iniciativa. Creo que es una acción útil y muy conveniente en este momento.

Pirandello consiguió una obra maestra poniendo unos personajes a buscar autor. ¡Quién sabe! Quizás consigamos alguna gran empresa poniendo unas ideas a buscar emprendedor.

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La magia de la estrategia triangular: innovación, enfoque, internacionalización.

octubre 19th, 2011 · No Comments · EBT, Estrategia, Innovación, Internacionalización, spin-off

Hemos leído mucho en los últimos tiempos sobre las bondades de la innovación, y no menos sobre la conveniencia de la internacionalización. He echado de menos sin embargo un desarrollo más riguroso sobre cómo sincronizar esos elementos entre sí, y cómo integrarlos en la estrategia de la empresa, en el contexto actual.

Como suele ocurrir, la realidad tiene más vitalidad que las teorías y se adelanta a éstas. Encontramos así, incluso en nuestro entorno, empresas muy innovadoras que prácticamente desde su nacimiento actúan en el mercado global. Son las conocidas desde hace unos años como empresas nacidas globales (born global). Dos ejemplos próximos pueden servir de ilustración:

Como digo, se ha hablado y escrito mucho de dos características comunes a este tipo de empresas: su carácter innovador y su orientación global. Pero para entender la eficacia de la estrategia seguida por estas empresas hay que contar con una tercera característica sin la que el éxito habría sido imposible: el enfoque.

Los que nos dedicamos a los temas de la estrategia y el marketing venimos insistiendo desde siempre en la necesidad, especialmente en empresas pequeñas y/o nuevas, de utilizar estrategias de enfoque, de especialización. A veces es como clamar en el desierto porque lo primero que los directivos ven en estrategias de nicho es la renuncia a la mayor parte del mercado. Lo que no ven estos directivos es que cuando eres pequeño es difícil ser bueno en muchas cosas.

El argumento principal para usar estrategias de enfoque no está en el mercado, sino en cómo nuestras limitadas capacidades pueden convertirse en ventajas competitivas. ¿Sería Rafa Nadal uno de los mejores tenistas del mundo si quisiera al mismo tiempo ser uno de los nadadores más rápidos, por ejemplo?

Quedaron lejos los tiempos en que Edison podía ser el líder innovador en muchas categorías distintas.

¿Eso supone limitarnos a una parte del mercado? Si es una parte del mercado global puede que sea suficiente para tener un éxito notable. A los ejemplos me remito, y de ahí las sinergias entre las tres patas de esa estrategia triangular: innovación, enfoque, internacionalización.

Cabe añadir que la potencialidad de esta estrategia no se circunscribe a las empresas nuevas y/o pequeñas, en realidad es la clave del éxito de empresas consolidadas que muchos años después de su creación siguen enfocadas y con ventas suculentas en todo el mundo. Pensemos por ejemplo en Istobal y sus sistemas de limpieza de automóviles, o de una desconocida ITV que vende sus máquinas de fabricación de cubitos de hielo hasta en Islandia.

Me propongo aprovechar la oportunidad que me brinda Avant i+e de hablar en el marco de Idinova, para reflexionar sobre esta estrategia. Será el miércoles 26 de octubre, de 16 a 18h. Aportaré otros ejemplos de empresas nuevas y no tan nuevas, y os invito a que veamos cómo esta estrategia puede ayudar a vuestras empresas a mejorar.

Una excusa más para visitar la Feria que reúne lo más innovador de nuestra Comunitat. Y para que nada se interponga, podéis descargaros una invitación que os evite el pago de la entrada pinchando aquí.

Más fácil, imposible. Nos vemos allí.

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Multiscan Technologies, una experiencia simbiótica

octubre 9th, 2011 · No Comments · EBT, Emprender, Innovación, spin-off

Multiscan Technologies recibía recientemente el Premio a la Industria de la Cámara de Comercio de Alicante, un premio que viene a reconocer la excelencia de una empresa que con sólo una década de existencia exporta sus sistemas de visión artificial a países de los cinco continentes.

Multiscan Technologies surge a iniciativa de investigadores de la Escuela Politécnica Superior de Alcoy, centro de la UPV ubicado en esa ciudad alicantina. El objetivo era poner en valor el conocimiento del grupo promotor relativo a lo que entendemos como visión artificial. Es decir, se trataba de fabricar sistemas capaces de transformar las imágenes captadas por cámaras y otros aparatos en información digital, a partir de la cuál poder ejecutar acciones de manera automática. Un ejemplo ilustrará la utilidad. Hasta la aparición de Multiscan, el control de calidad de las aceitunas envasadas para el consumo humano se hacía mediante inspección visual a cargo de personas. Este mecanismo de control ralentizaba todo el proceso de tratamiento. Con la inspección humana hubiera sido imposible tratar los más de 80.000 kilos de aceituna que hoy son capaces de procesar las fábricas que incorporan los sistemas de Multiscan.

La empresa alicantina comenzó con el tratamiento de aceitunas, por tratarse de un producto de fuerte implantación en su zona, pero hoy vende sistemas dedicados a controlar la calidad del tomate Cherry, la cereza y las nueces de Macadamia. Esto le ha permitido instalar más de 400 máquinas alrededor del mundo, que serán 450 antes de que acabe 2011.

Lo que es menos conocido públicamente es cómo, a partir de una fuerte orientación al software del equipo promotor, éste fue capaz de ampliar su perspectiva para incorporar los elementos complementarios necesarios para convertir su idea en un producto comercializable. Gran parte del mérito de ese tránsito hay que anotárselo a uno de sus primeros clientes, una empresa capaz de conjugar tradición e innovación con sorprendente equilibrio, La Española. El trabajo con La Española fue clave para desarrollar los sistemas de Multiscan, y para permitirla liderar todo lo relativo a controladores en el mundo de la aceituna. Como indica Alfredo Alberola, Presidente de La Española, esto ha sido posible porque “ofrece grandes soluciones al sector”.

El entendimiento y la creación de sinergias entre la spin-off y la empresa aceitunera fue de tal magnitud que la última no dudó en financiar el despegue de la primera, convirtiéndose en socio de referencia. Convertirse en empresa matriz habría supuesto en otros casos establecer limitaciones al crecimiento de la empresa tecnológica, para evitar por ejemplo que empresas aceituneras competidoras se hicieran con las prestaciones de los nuevos y productivos sistemas. No fue éste el criterio de La Española, que permitió a Multiscan desarrollar todo el potencial que su tecnología tenía.

Multiscan cerró el ejercicio de 2010 con ventas de 3,4 millones de euros, y una rentabilidad del 17%, unos resultados que la auguran un futuro prometedor, sobre todo porque la empresa dedica el 50% de sus ingresos a investigación y desarrollo.

Alvaro Soler, gerente de Multiscan Technologies, sabe de primera mano la potencialidad de la colaboración entre empresas nuevas y consolidadas, lo que le ha animado a adscribirse a la iniciativa Simbiosis. Es claro que su experiencia podrá, en el contexto de Simbiosis, ser de gran utilidad a nuevos emprendedores y emprendedoras.

Más información en: http://www.multiscantechnologies.com

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Mirar al futuro para salir de la crisis

septiembre 28th, 2011 · No Comments · Futuro, Talento

Al post de ayer (Construir el futuro, o no) le faltaba algo para ser coherente con sus propias aseveraciones. Le faltaba rigor. Y no creo que sea positiva la falta de rigor cuando tratamos el problema del desempleo. Me voy a atrever por ello a dar algunas pistas para analizar el problema.

El paro o desempleo se suele descomponer en cuatro apartados:

  • El paro friccional: lo forman fundamentalmente aquellas personas que están en tránsito entre empleos, o acaban de finalizar sus estudios y están inmersos en procesos de selección para su primer empleo. Siempre habrá algo de paro friccional, sobre todo porque la gente quiere mejorar y para ello cambia de empleo. Esta componente del desempleo no suele tener un volumen excesivo, y algunos analistas interpretan que es hasta bueno cierto nivel de este tipo de paro, porque significa que la economía es dinámica y ofrece nuevas oportunidades, y el mercado laboral se mueve con ella optimizando la ocupación de los trabajadores.
  • El paro estacional: está asociado de manera consustancial a determinadas actividades, como es el caso de la agricultura y sobre todo el turismo. Aunque muchos responsables políticos se aferran al espejismo de ver bajar las cifras de desempleo cuando llega el verano, lo cierto es que aun en un país como el nuestro con gran peso del sector turístico, las fluctuaciones entre estaciones no son significativas, por lo que podemos deducir que esta componente del paro tampoco es excesivamente significativa. Dejamos su análisis para no alargar.
  • El paro estructural: observamos en ocasiones que determinados puestos de trabajo ofertados por las empresas no son fáciles de cubrir, pese a que un número importante de trabajadores permanecen desocupados. Recordemos que en España, en pleno boom económico, el número de desempleados apenas bajó de los dos millones, y pese a ello muchas empresas se las veían y se las deseaban para cubrir determinados puestos. Los niveles formativos, o las especialidades, exhibidas por los desempleados que todavía permanecían en las listas del paro no se correspondían con los que las empresas estaban demandando.
  • El paro cíclico: este es el resultante de los ciclos económicos en momentos de crisis como el actual. La actividad económica se ralentiza y las empresas cierran o reducen personal, que engrosa el desempleo. Probablemente podamos incluir en esa componente la mayor parte del incremento experimentado por las estadísticas de desempleo a partir del mínimo alcanzado en 2007.

¿Por qué es importante esta catalogación? Porque cada tipo de paro debe tener un tratamiento diferenciado a la hora de buscar soluciones. Veamos algunas de ellas referidas a las dos últimas componentes (las más importantes).

Sin duda el grueso del desempleo actual hay que catalogarlo de paro cíclico, consecuencia de la crisis económica. La reactivación de la actividad económica y el crecimiento es el principal antídoto. No voy a extenderme sobre esto porque ya se ha escrito mucho (incluso yo) sobre la necesidad de aumentar la competitividad de las empresas españolas, como medida imprescindible para que sean capaces de competir en el mercado global y crear así empleo y riqueza. Sí me gustaría recordar la necesidad de estimular el espíritu emprendedor en nuestro país, como medida complementaria (España tiene la peor calificación en el índice de actividad emprendedora de los 25 países de la UE).

No obstante lo anterior, lo que más me preocupa, y lo que origina este post, es un hecho que a menudo no se tiene en cuenta. Es el hecho de que tras una crisis, gran parte del paro que se ha generado como paro cíclico pasa a convertirse en paro estructural, de manera que aunque la economía se recupere, estos desempleados no podrán reincorporarse con facilidad a la actividad laboral.

Trataré de mostrar porqué se produce esto. La recuperación económica, en un contexto global como el que hoy vivimos, vendrá en nuestro país asociado a sectores intensivos en conocimiento. En Una spin-off valenciana escribe el futuro traté de mostrar con un ejemplo cómo algunas empresas de este tipo están generando ahora empleo y riqueza en nuestro país. Volviendo al tema, la recuperación requerirá personas de mayor cualificación que las que estaban empleadas en el anterior modelo económico. Si no nos aseguramos de que las personas desempleadas y las nuevas que acudan al mercado laboral desde la formación reglada tengan una elevada cualificación, volveremos de nuevo a la situación de 2007, pero con un paro estructural aun mayor que el que sufríamos entonces. Y es necesario entender que la cualificación de un trabajador del conocimiento no se consigue con un curso de formación ocupacional, sino con una intensa y acertada formación reglada, y una predisposición a la formación de por vida. Algo que la Unión Europea ha formulado de manera muy rigurosa, y que otros países están aplicando a rajatabla, mientras nosotros parecemos optar por hacer recortes en estas materias.

Con esto creo demostrado con algo más de rigor mis afirmaciones en el post de ayer acerca de Cómo construir el futuro, o no. Vuestras aportaciones dirán si estoy o no acertado.

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Construir el futuro, o no.

septiembre 27th, 2011 · No Comments · Futuro, Talento

El presente que vivimos es la consecuencia de las decisiones que tomamos, o dejamos de tomar, en el pasado. El presente no tiene remedio. Lo que tiene remedio es el futuro, porque el futuro que viviremos es la consecuencia de las decisiones  que estamos tomando, o dejando de tomar, ahora.

Construir el futuro es muy distinto de gestionar el presente. Construir el futuro requiere de empatía, de visión, de entusiasmo y de capacidad de entusiasmar. Son éstos los rasgos que definen a los líderes. Lo han dejado claro los estudios de Bennis, de Kotter y de tantos otros clásicos.

Construir el futuro no es evidente, requiere mirar más allá del corto plazo, aun cuando ese corto plazo esté tan omnipresente que apenas si deja mirar más allá. Construir el futuro es difícil porque exige renuncias ahora en favor de unos beneficios que sólo vendrán en el largo plazo y que quizás beneficien a otros más que a nosotros mismos. Quizás sean nuestros hijos. Construir el futuro es arriesgado porque los caminos no son obvios, hay que explorarlos, son caminos inhóspitos, exigentes para el pionero, requieren perseverancia y trabajo duro y rigor intelectual. Son lo que Justo Nieto denomina con singular y descriptivo acierto, caminos de grandeza.

Frente a esos caminos de grandeza se postulan a veces soluciones rápidas, parches que palian el dolor de hoy, pero no combaten una enfermedad que resurgirá de nuevo con fuerza más adelante. “No hay líderes como los de antes” lamentaba un titular periodístico dedicado a la intervención en un evento reciente del ensayista Rüdiger Safranski.

El mundo de la educación es el ejemplo más claro de escenario en que se libra la guerra del futuro.

La recuperación económica en un país como el nuestro no será posible recurriendo a un modelo basado en actividades de baja cualificación. El crecimiento significativo sólo será posible con un cambio del modelo económico hacia actividades de mayor valor añadido, actividades necesariamente basadas en el conocimiento. Y si efectivamente ese despertar se produce, nos serán de poca utilidad las legiones de operarios poco cualificados, los obreros de la construcción, el personal sin estudios. Necesitaremos personas extraordinariamente formadas, capaces de competir en el mercado global con sus homólogos de países como el nuestro mediante su creatividad y su conocimiento. Formar esas personas requiere empezar a invertir hoy en su formación de base, combatiendo el fracaso escolar. Exige también aumentar la calidad y la utilidad de lo enseñado en nuestras universidades, sacándolas de paso de los niveles vergonzosos en que aparecen en los rankings internacionales. Más que eso, construir el futuro requiere convertir las universidades en lo que siempre debieron ser, entidades motoras del cambio, creadoras de oportunidades. Crear oportunidades no es sólo cuestión de conocimiento, que también, es cuestión de cambiar actitudes, de evolucionar hacia comportamientos más proactivos, más emprendedores.

Hemos oído mucho todo esto, palabras que suenan como bálsamo reparador,  pero las decisiones, los hechos, parecen apuntar en ocasiones en otras direcciones. O no.

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